domingo, 11 de diciembre de 2016

Cuesta arriba

Desde mi retorno a la competición esperaba darle un poquito más de continuidad al blog, y por pruebas en las que he participado no será, ya que he competido bastante y variado. Pero no he sido capaz e dar de comer a este cuaderno de bitácora. Tras la Nocturna de Toledo he participado en 5 carreras en el último mes y 15 días. Todas ellas con una característica en común, las duras cuestas, una característica a la que nunca me he adaptado bien por mi forma de correr, pero que en esta ocasión y haciendo un balance de todas las pruebas en las que he participado lo valoro muy positivamente.
Llegando a la Plaza del Obradoiro

Las dos primeras pruebas en las que tomé parte pueden ser las dos carreras populares con mayor tradición de Galicia, y que siguen siendo capaces de sacar adelante sus pruebas con un precio muy económico, premios en metálico y trazados atractivos. El último domingo de octubre lo hice en la Carrera Pedreste de Santiago, una prueba con una primera parte favorable, y un final agónico que finalizada ante la Catedral, en la que vi como mi estado de forma iba mejorando. Fui 18º corriendo a un ritmo de 3.19 min/km en 12 km de prueba. Tras ello me centré exclusivamente en entrenar para seguir subiendo escalones hasta el 20 de Noviembre cuando en Orense participé en la Carrera de San Martiño, una prueba de 10 kilómetros sobre un trazado 'rompepiernas'. No me fui nada contento de esta competición en la que tan solo firmé un pobre tiempo de 33.18 y fui 15º, con muy malas sensaciones y falto de 'chispa'. Seguramente pueda achacarlo al llegar cansado al día de la carrera.

Primeros kilómetros en la San Martiño
Últimos metros en Orense, sufriendo en un mal día
Durante estos meses la idea era prepara una buena media maratón pero tras la San Martiño lo descarté por completo por varias razones y por falta de pruebas que me atrajeran para lograr una buena marca. Y me centré en seguir mejorando el estado de forma de cara a las San Silvestres y planteármelo como un medio para los duatlones que comenzarán a partir de Enero-Febrero. Las circunstancias desde entonces (semana del Black Friday a tope de trabajo) me han llevado a competir los dos últimos fines de semana. El último de noviembre en la Subida a Dragonte, una prueba agónica con salida en Villafranca del Bierzo y en la que después de tres kilómetros llanos se sube el puerto de Dragonte, que consta de 5 kilómetros (con un 10% de desnivel medio y con rampas de hasta el 16%). Me lo tomé como un entrenamiento de intensidad y lo salvé con bastante buena nota (aunque subas a 5 min/km), siendo 3º en meta tras el 'dueño' del Dragón, Jorge Pérez y Alberto González.

Antes de entrar en el 'infierno' de las cuestas hacia Dragonte
Y la semana pasada volví a cruzar la meta de una prueba en primera posición, lo hacía por partida doble y lo hacía un año y medio desde la última vez que se diera este hecho (10km Universidad de León 2015). No es lo que más valoro ni mucho menos de una competición, pero cuando lo logras, sean cuales sean las condiciones, reconforta bastante. El sábado lo lograba en la Nocturna Ecomuseo de Samuño con llegada en Langreo (6 kilómetros muy rápidos) y el domingo  hacia lo mismo en la Ruta de Santa Bárbara, una prueba con solera, dura y que este año iba desde Mieres a Langreo y que sube y baja el puerto de San Emiliano. Las sensaciones ambos días fueron muy buenas, me aportan un extra en mi prepación y por fin he confirmado que he subido varios escalones en el estado de forma.
Primeros 'compases' en la Ruta de Santa Bárbara
Última kilómetro en Mieres - las piernas se portaron después del Sábado
Vuelvo a llegar a estas fechas bastante fuerte (como me gusta el invierno y el frío para entrenar) y la idea es volver a intentar rendir a un buen nivel en las San Silvestres y con casi toda seguridad hacer una incursión en el cross el próximo fin de semana. Mi tendón de aquiles, como en los últimos años, me sigue dando guerra un día si y un día no. Pero hasta ahora lo voy lidiando bien. Desde Septiembre he sido capaz de encajar en mi planificación varias sesiones de bicicleta, aunque hasta ahora es un mero complemento. A partir de la entrada del 2017 se convertirá en parte importante de la preparación.