jueves, 11 de diciembre de 2014

Frío, niebla y luz

Por fin veo la luz al final del túnel... después de más de año y medio de parones, volver a empezar, volver a parar y las molestias y dolores que me han acompañado en todos y cada uno de los metros que he corrido, por fin he empezado a sumar un buen puñado de sesiones de entrenamiento sin dolores. Cada día que pasa soy más optimista pero todavía no canto victoria.



En una próximo post detallaré todas las cosas que he hecho hasta conseguir recuperarme totalmente, pero lo haré cuando este totalmente seguro de mi victoria sobre la lesión. En esta pequeña entrada solo quiero plasmar unos pensamientos que se me pasaban esta tarde por la cabeza, mientras salía del trabajo y me dirigía (super motivado) bajo la niebla hacia las pistas para hacer un entrenamiento de cambios de ritmo. Con esa niebla tupida y un frío de mil demonios, mil recuerdos de los inviernos crudos, desapacibles... 'jodidos' que todos aquellos que practicamos atletismo en León hemos sufrido en nuestras carnes. Esos pensamientos solo me traen buenos recuerdos, muchos kilómetros, muchos amigos a mi lado, algo de agua, otro poco de barro y otra pizca de sufrimiento. Factores adversos pero a los que te acabas acostumbrando... y que ahora me traen los recuerdos de muchos y buenos entrenamientos.

Así y con la motivación por las nubes, empiezo a plantearme objetivos a corto plazo, pero que por el miedo a la recaída todavía no quiero cantar a los cuatro vientos. Quiero disfrutar plenamente de correr sin dolores (algo que había olvidado) y buscar las mejores sensaciones. Algo que he ratificado con esta lesión es que quiero correr toda mi vida, ya sea rápido, lento, muy lento o super lento.


P.d.: Lo que si tengo claro es que a largo plazo todavía tengo muchas ganas de volver a la pista y saldar una cuenta pendiente con el 5000.

1 comentario:

DAVICHU COD dijo...

Animo Guille,volveras a tu mejor nivel.Acuerdate del 30'58" en la San Silvestre Vallecana,has hecho grandes cosas