sábado, 6 de abril de 2013

Vacaciones y vuelta a la rutina

Hace dos días volvía de Gandia, tras una semana de vacaciones con un grupo de amigos y atletas excepcional. Que finalmente hemos adoptado el curioso nombre de "Ovejas Asesinas". En mi caso estas vacaciones eran indispensables para desconectar mentalmente de los que haceres y preocupaciones de los últimos meses, que en ocasiones me han supuesto una carga importante de estrés. Aunque la situación a la vuelta va a seguir siendo similar, esta semana me ha ayudado a recargar pilas en el plano mental. El balance de las vacaciones ha sido positivo, aunque seguramente sean mis últimas vacaciones en este plan. Uno se hace mayor y le atraen otros planes más sosegados. Sin embargo vuelvo con un puñado de anécdotas y nuevas experiencias.



Aunque han sido unas vacaciones de despreocupación, he sido capaz de cumplir con mi planificación de entrenamientos en un 95%. Con muy buenos entrenamientos los primeros días en Gandia, y regresando a León con una sobrecarga importante en biceps femorales y psoas propiciado por una sesión de multisaltos demasiado exigente y fuera de lugar el lunes en la playa y acrecentado por una sesión de series de velocidad el martes. Menos mal que el lunes por la tarde tras ascender el Monte Montdúver (841 metros de altitud) decidí descender caminando a diferencia de la mayoría de mis amigos, que lo hicieron a la carrera. Sino mis cuadriceps sería también victimas de unas fuertes agujetas.


Aún así y con los dolores, a mi llegada a León he sido capaz de realizar unas series de interval bastante decentes ayer viernes. Y mañana domingo participaré en los 10 km de Santo Toribio de Astorga, donde mi idea es intentar comenzar los primeros kilómetros entre 3.25 y 3.20 para ir descendiendo y acabar lo más rápido posible. Espero que mi ímpetu en competición me permita llevar a cabo mis planes. Con lo que completaría otra buena semana de carga.

2 comentarios:

Saturnino dijo...

Limpia la mente seguro que el cuerpo respondera mejor. Suerte mañana en Astorga.
Un abrazo.

FranChu dijo...

Aunque desconozco los detalles de esas vacaciones en Gandía, entiendo perfectamente la reflexión que haces sobre la apetencia de planes más sosegasdos (todos hemos pasado por esa "fase") pero también te sugiero que no dejes que sean las últimas en "ese plan", que luego lo echarás de menos: de vez en cuando un poco de "locura" no viene mal para ayudarnos a desconectar aún más del estrés y las rutinas ;)

Suerte en Astorga, nos vemos por allí :)