martes, 6 de noviembre de 2012

Arrancando el motor

El domingo estrené oficialmente nueva camiseta de la mano de la Clínica Fisiorama y fue en los 10 km del Colegio Peñacorada. La prueba transcurría por el mismo circuito que el año pasado por la localidades de Santovenia de la Valdoncina y Armunia. Circuito al que se debían dar dos vueltas y que se queda en 9.850 metros, con dos pequeñas tachuelas de 300 y 200 metros cada vuelta como únicas dificultades del circuito. Tras una semana complicada, en la que me encontraba muy cansado en todos los entrenamientos, seguramente debido a que se trataba de la tercera semana de carga. Para hacernos una idea a la postre contabilicé 117 kilómetros semanales bajando mucho el entrenamiento los dos días anteriores. Me plantaba en la linea de salida el domingo con muchas dudas.

Al no ser una prueba homologada, ni bien medida, y con la cercanía de los 10 km de Canillejas, no existía objetivo de lograr una marca determinada y por eso no descansamos la semana previa. El objetivo era conseguir un buen ritmo en carrera y mejorar el tiempo logrado en la edición del año pasado (32:04). Sin embargo tras el pistoletazo de salida, las sensaciones en competición volvieron a ser buenas tras muchísimo tiempo. La carrera por mi parte no tuvo mucha historia, la carrera salió a un ritmo retenido y por ello aguanté en cabeza junto a Itamar y Kike  hasta el kilómetro 2, transitando por estos dos primeros kilómetros a un ritmo de 3:16 min/km. Y una vez que Kike decidió tensar un poco más, decidí que ese no era mi ritmo y que prefería acabar la carrera en positivo ya que no tenía sentido jugármela ya que tanto Itamar como Kike están  un peldaño por encima mío actualmente y en estas circunstancias. Así que desde ahí hasta la meta corrí en solitario con los dos primeros clasificados en el horizonte y sin competencia por detrás. Finalmente logré mejorar mi tiempo del año pasado con 31:55 y mantener el ritmo, logrando una media de 3:15 min/km. Tan solo eche de menos algo más de competencia por detrás para exprimirme un puntito más en el meridiano de la prueba. Una pena perderse el espectacular final entre Kike e Ita, en un apretadísimo final, decidido a favor de Kike por tan solo 2 segundos.
Mi balance es muy positivo, un ritmo superior a los 10 km de León y sin descanso previo. Y lo que mejor cuerpo me ha dejado son unas muy buenas sensaciones durante toda la carrera. Es impresionante como cambian las cosas con una sola competición. La semana pasada me faltaba ese puntito de motivación para entrenar con ganas, y ahora tras la carrera ya tengo todas esas ganas que necesito para darlo todo en cada entrenamiento (o por lo menos intentarlo). Aunque sigo más motivado con el objetivo de los 3000 m.l. en pista cubierta que ante los 10 km en ruta... pero habrá que ir a Canillejas a ver que pasa.

Os dejo las clasificaciones de la carrera:

1 comentario:

Darío Collado dijo...

Menudo arranque, felicidades!
Keep going!