martes, 21 de marzo de 2017

Duatlón de Gernika


El sábado tenía la última posibilidad de clasificarme para el Campeonato de España de Duatlón. Esta vez empezaré por el final, y el resultado es que lo logré. Lo que significa alcanzar el objetivo que me marqué para esta primera temporada en este mundillo. La sede del 4º clasificatorio era Gernika, localidad vizcaína con el duatlón más antiguo de España, un lugar mítico donde han ganado los más grandes. Y como otras pruebas en las que he participado en Euskadi (hasta ahora en el atletismo) con una organización impecable y un ambiente inigualable. Por ponerle un 'pero' la soberbia y en algunos casos malos modos de los jueces de la Federación Vasca.
Salida frenética

Primer kilómetro

Segunda vuelta

Guardando para los metros finales

Entrada a boxes
Vamos al grano, en esta ocasión viajé el viernes hasta Gernika para llegar lo más descansado posible, ya que tras el fin de semana en Boiro quedé super fatigado y me costó horrores recuperarme a lo largo de la semana. Puse todos los esfuerzos en no poder reprocharme el haberme pasado durante la semana, y pequé por defecto para llegar lo más desahogado posible al sábado. El viernes según llegamos salí a reconocer el segmento de bici, y me gustó bastante. Los primeros 8-9 kilómetros tendían constantemente hacia arriba pero sin ser excesivamente exigentes, sobre el kilómetro 9 había un repecho a priori sin excesiva dificultad, y a la mitad de segmento ciclista venía la mayor dificultad, un mini puerto de 2 kilómetros separado de dos tramos de unos 700-800 metros muy duros con los metros intermedios de falso llano y acabando con las rampas más duras en los últimos metros (calculo que sobre el 11-12%). Coronabas sobre el kilómetro 12 y de ahí a meta bajada sin dificultad técnica y de pedalear en la mayoría del tramo.
Salida de la T1

Entrada a boxes detrás de Bayón
Se corría el sábado a las 5 de la tarde, y salió un día excepcional en cuanto a metereología, nublado y con 14-15º. El segmento a pie consistía en dos vueltas a un circuito de 2,5 kilómetros, con una subida dura de unos 300 metros a los 200-300 metros de la salida, bajada rápida y lo demás llano. Una vez más, nivelazo en la línea de salida. Nos colocan por dorsal y salgo muy retrasado, pero mi idea era correr fuerte pero a la vez ser un poquito conservador en el primer segmento a pie, para llegar con fuerzas a la bici, donde pensaba que se decidiría la carrera. Salida rapidísima y con un ritmo durísimo, intento colocarme lo antes posible pero no cebarme con el ritmo, aún así paso los dos primeros kilómetros en 3.03 y 3.02. Por alante se sigue yendo fortísimo y se destacan los mejores corredores: Urko Herrán, Raúl Manso, Dani Bayón, Moussa, y Quique Sánchez. Me veo 7º-8º pero sin posibilidad de engancharles por el fuerte ritmo y con muchos duatletas a mi estela, por lo que regulo para acabar con fuerza en el último kilómetro. Llego a la T1 con unos 35 segundos de pérdida con la cabeza de carrera, y con un grupo del 8º al 11º, y salvo los 4 primeros (Moussa, Herrán, Quique y Bayón) con todos los demás duatletas por delante a menos de 10 segundos. Transito rápido pero la vuelvo a liar en el montaje y me subo prácticamente parado, pero cojo rápidamente ritmo y engancho el segundo grupo perseguidor, con el primer grupo perseguidor muy cerquita. Al final en la bici hubo más miedo que vergüenza hasta los kilómetros a la postre decisivos. Lo que hizo que se formara un grupo numerosísimo con uno 35-40 duatletas, y habiendo cazado a Bayón y Quique, manteniéndose en cabeza Herrán y Moussa. Justo antes del primer repecho conecta el mítico Javi García y aprovecha para dinamitar la prueba junto con Rodrigo García. En el repecho se selecciona el grupo y yo me meto en el corte bueno, aunque me achaco mi mala colocación en el pelotón, lo que me podría haber costado el perder toda opción y haberme quedado cortado aún teniendo fuerzas. Bajada frenética en la que conectan varios duatletas. Aunque a pocos kilómetros voy bien colocado, acabo entrando a la T2 en la última posición del grupo de unos 20 duatletas, que justo antes de desmontar de la bici caza a Herrán y a Moussa. Nos bajamos a correr todos prácticamente juntos, transito decentemente, pero salgo de los últimos de boxes. Confiaba ciegamente en mi último segmento a pie. Pero según empiezo a correr me veo incapaz de hacerlo más rápido de 3.20 minutos/kilómetro, hinchadísimo de piernas y con una agonía superlativa. Me veo un poco superado, pero no le pierdo la cara a la prueba y sigo empujando hasta el final, superando a cinco duatletas y entrando en meta en el puesto 16º. A un solo puesto de lograr la ansiada clasificación, pero tras cruzar la meta se anuncian que habrá descalificaciones por invadir el carril izquierdo en el tramo ciclista. Con ello oficialmente soy 13º y por lo tanto logro clasificarme 'sobre la campana'. Me habría gustado clasificarme entrando en los puestos 'reales' ya que creo que el sábado tenía piernas para ello y mis errores de novato en competición son los que me privaron de hacerlo.
Final última cuesta, bloqueadísimo

Empujando hasta la misma línea de meta
Agonía superlativa


En 12 días debutaré en mi primer Campeonato de España de Duatlón, ojalá en la cita más importante del año por fin sea capaz de realizar una competición sin errores reseñables. No llego en mi mejor momento a pie, mermado por los problemas físicos, pero en bici cada semana que pasa voy mejor. Queda una semana de trabajo y de pulir detalles. Mil gracias a todos los que me han empujado estos meses en esta nueva aventura, sabeis perfectamente quienes sois.

jueves, 16 de marzo de 2017

Campeonato de España de Duatlón Contrareloj y Relevos


Seguimos sumando experiencias y aprendizajes en el mundo del duatlón. El pasado fin de semana debutaba en un Campeonato de España de la especialidad. Se trataba de la contrareloj por equipos el sábado y los relevos el domingo. La sede fue la localidad coruñesa de Boiro. Hasta allí viajaba con mis compañeros del Trileon; Raúl, Dani, Rubén, Chus y Borja. Salvo Chus todos ellos más experimentados que yo en estas lides, lo que ayuda a seguir aprendiendo y mejorando. Además de formar un grupo humano excepcional que hizo que pasáramos un fin de semana de camaradería fantástico.
Equipazo
El sábado tocaba el Campeonato de España de Contrareloj, el formato consiste en equipos que compiten con un máximo de 6 componentes y que tienen que lograr cruzar la meta por lo menos con 4 unidades. Los equipos toman la salida con una diferencia entre ellos de un minuto. Y la distancia es la misma que en un duatlón sprint (5km-20km-2,5km). En el primer segmento la idea era correr a 3:35 min/km para llegar todos los componentes a la primera transición, pero Borja, Chus y Rubén se comportaron como jabatos y marcamos un ritmo de 3:27 minutos/kilómetro. En la bici fue donde más penalizamos ya que Chus pinchó en los primeros kilómetros y el levantar el pie para esperarle hizo que nos descordináramos y perdiéramos un tiempo muy valioso. Una vez confirmado el pinchazo de Chus, salvamos el segmento de bici con buen ritmo hasta llegar a la T2. Y nada más salir de boxes Rubén comienza a sufrir calambres por lo que nos toca empujar y alentar a Borja que volvió a tener un nivel sublime para lograr marcar en meta el 31º mejor puesto. Con 80 equipos en liza es para estar contentos, y lo importante es que nos vaciamos y lo dimos todo.
Primer segmento de carrera 
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Primera curva del circuito a pie a los 100 metros de la salida, están locos...


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Primer segmento de carrera a falta de 300 metros para la T1


Después del esfuerzo a reponer y a descansar para el día siguiente. El domingo se celebraba el Campeonato de España por relevos. Cada equipo está compuesto por tres duatletas que hacen un relevo que consiste en un mini-duatlón, que constaba de 1,5km a pie, 5,5km en bici y 750 metros a pie de nuevo. Yo formaba equipo con Raúl y Dani Lazo, algo que es un orgullo y un honor para mí por lo que significan como deportistas. En mi caso realizaba el primer relevo y me tocaba hacer la salida con el resto de duatletas, al no tener clasificación del año pasado estaba colocado muy atrás en la salida. Aunque era un hecho al que no daba especial importancia, siempre me he desenvuelto bien en este tipo de salidas. Pero a los 200 metros de prueba, ya tenía muy claro ¡qué están locos estos duatletas! ¡madre mía que salida!. Me pasé todo el primer segmento a pie a pie pasando rivales, hasta llegar a la T1 muy cerquita de la cabeza de prueba, pero en esta ocasión la lie (y gorda) en boxes. Me equivoqué de pasillo por dos ocasiones, y al subirme a la bici me quedé literalmente petado. Conclusión perder 15 puestos en la jugada. Hice una bici decente que me hizo recuperar 4 puestos, y una última carrera agónica donde recuperé otros 4. Dani y Raúl volvierón a rendir a un nivel excepcional y fuimos 25º, algo también muy positivo. Me queda el regusto amargo de no haber hecho una buena transición que tal vez nos habría permitido luchar por cotas más altas.

Agonía total en el último segmento - Foto de la Voz de Galicia

Este fin de semana me voy hasta Guernica a gastar el último cartucho para intentar clasificarme al Campeonato de España. Lucharé con todo en un lugar que es referente para el Duatlón, si logró el top 15 fantástico y sino seguiremos un poquito más con otros objetivos interesantes y aprendiendo lo máximo posible.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Primeros pasos en el duatlón


Hace ya casi un mes que debuté en duatlón. Y a día de hoy ya han sido dos experiencias un tanto ‘traumáticas’ en la nueva disciplina. Mi idea era ir contando los entresijos de mi acercamiento pero hasta ahora no he sacado tiempo ni motivación para darle a la tecla. Aún así no quiero dejarlo en el tintero para que al plasmarlo por escrito le pueda ayudar a alguien en el futuro y yo pueda recordar cómo fueron mis inicios en el duatlón. 

Antes de entrar en los entresijos de las dos competiciones que he realizado, desde el mes de enero y tras disputa los 10 kilómetros de la Gimnástica de Ulía, el entrenamiento ha ido encaminado exclusivamente al duatlón. Claro está con mis limitaciones horarias, que en invierno lo hace aún más complicado por la escasez de horas de sol. En un primer momento aposté por hacer las sesiones de bici entre semana en rodillo y dejar para el fin de semana la salida más larga. Pero con la llegada del buen tiempo cambié el planteamiento y aunque las horas libres de la hora de comer solo me dan para hacer salidas de 1 hora 15 minutos a 1 hora y media, he preferido tirarme a la carretera para ir ganando manejo con la bicicleta. Por lo que he intentado organizar mis semanas de entrenamiento para que me entraran: dos días de series a pie, un día de transiciones (con mi equipo la Escuela Trileón, que además me sirve para que Dani y Rubén me aporten unos consejos importantísimos; a veces cambiaba un día de series para meter un día más de transiciones), dos o tres días de bici con salidas cortas en los que doblaba con rodajes suaves a pie por la tarde, de estas salidas por lo menos una trabajando intensidad, y una salida más larga (de 2 horas a 3 horas) el fin de semana. 

Antes de debutar mi mayor preocupación eran las transiciones, llegándome a estresar. En el punto en el que mayores dificultades tenía y sigo teniendo es al montar a la bici. Se trata de aprovechar la inercia que llevas corriendo al lado de la bici y conseguir que la bici nunca se llegue a parar al subirte sobre ella, buscar pedales lo antes posible y posteriormente calzarte, ganando velocidad rápidamente. Me habían recomendado que lo mejor era primero pedalear sobre la zapatilla, y una vez la bici ya llevará cierta velocidad calzarse para evitar perder el grupo con el que te subas a la bici después de la T1. Pero tras vivir una primera mala experiencia he decidido que durante este año con mi escasa pericia lo más rápido en mi caso es buscar los agujeros de las zapatillas según me subo a la bici y meter los pies para ir ya calzado desde un inicio. Habrá que seguir trabajando este punto pero por ahora lo acometeré así. 


Preparación en Boxes en Alba de Tormes - Foto de T. Santos

Calentamiento - Foto de T. Santos
Siempre me han gustado los retos exigentes y conocer la realidad del deporte al que me ‘enfrento’, así que no se me ocurrió otra idea que debutar en el Campeonato Autonómico de Duatlón Olímpico en Alba de Tormes. Esta distancia se trata de correr 10 kilómetros, 40 kilómetros en bici sin ‘drafting’ (chupar rueda) y 5 km de carrera a pie de nuevo. Sabía que en bici me iban a dar para el pelo, pero prefería un bautismo de fuego exigente y duro que uno placentero y fuera de la realidad. Sabía que todos mis rivales irían con cabra, por lo que me aventuré a hacerme con unos acoples para colocar en mi bici de ruta y los probé en unas cuantas sesiones de entrenamiento. Me fue de gran ayuda el poder viajar con Raúl Lazo y que me fuera enseñando los entresijos de la modalidad, transporte y preparación de las bicis, entrada en boxes para dejar el material, etcétera. Pero hasta Alba de Tormes había ido a aprender, y para aprender había que cometer errores. Después de un primer segmento a pie con un perfil muy duro, en el último tramo de carrera se escaparon unas gotas de lluvia lo que hizo que con la condensación al entrar en la T1 (en 4ª posición) se me empañaran las gafas de sol. Con lo que después de descalzarme y calarme el casco y echar a correr con la bici, me encontré con que en el momento de subirme a la bici no veía absolutamente nada. Por lo que decidí subirme a la bici parado y una vez sobre ella comencé a pedalear sobre las zapatillas, pero las gomas con las que se sujetan las zapatillas a la bici para que queden horizontales y no giren sobre el pedal por la gravedad, no se rompían. Y el segmento de bici empezaba con una cuesta de unos 500 metros, por lo que me encontré en mitad de la cuesta sin haberme calzado y con las gomas sin haberse roto, ¡excepcional y fantástico!. Resultado: pie a tierra en hasta tres ocasiones, hasta que soy capaz de calzarme y retomar la marcha, perdiendo algo más de un minuto y pasándome duatletas por todos los lados. Tras el enfado por mi mal hacer salgo enrabietado en los primeros kilómetros de bici lo que me hace quemar más balas de las necesarias. En los primeros 20 kilómetros me pasan varios duatletas con mucho más ritmo que yo en la bici pero voy cogiendo referencias y sigo compitiendo a tope y cogiendo varios duatletas que hacían la distancia sprint. Pero poco después del kilómetro 20 noto como que la bici no avanza y empiezo a temer que haya pinchado, a partir de aquí los rivales que me superan, se van tras pasarme como si el que me pasara fuera el mismísimo Tom Dumoulin. Por lo que sobre el kilómetro 30 ya soy totalmente consciente de que voy pinchado e intento abstraerme para que el tramo ciclista que me queda se me pase lo más rápidamente posible, ya que no quiero retirarme en mi primera prueba y la llanta no peligra. Tras desmontar de la bici, intento correr lo más rápido posible en el segundo segmento de carrera a pie, ya que aunque no me jugara ningún puesto importante quería aprovechar la competición para exigirme, marcando el segundo mejor parcial de todos los participantes. Finalmente crucé la meta en el puesto 16º y con un buen saco de lecciones aprendidas.

Primer segmento de carrera - Foto de T. Santos
Antes de la tragedia del montaje - Foto de T. Santos
Bajándome de la bici, algo hice bien - Foto de T. Santos
Pasados 15 días, tocaba otra prueba de fuego, en el Duatlón de Rivas – Clasificatorio para el Campeonato de España. Aún con mi inexperiencia, mi objetivo era conseguir la clasificación para el Nacional (había 15 plazas en juego para los primeros en cruzar la meta). Me hubiera gustado reconocer el circuito de bicicleta durante el calentamiento, pero el llegar sin demasiado tiempo a Rivas y que había series populares antes de la prueba élite no me lo permitieron. Por lo que tras un cortísimo calentamiento, de nuevo ritual de colocación en boxes y a correr. Primera sorpresa, ¡cómo corren estos triatletas-duatletas!, ya estaba avisado pero en Rivas se presentaron varios de los triatletas que entrenan en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, y que yo como novato en estas lides no conozco. Por lo que me vi entrando en la T1 en 9ª posición tras un primer 5000 de infarto y corriendo a un ritmo de 3.04 minutos por kilómetro. Cierto es que entre los 8 duatletas que me precedían, había dos contrastados atletas: Lolo Penas y Enrique Sánchez. En esta ocasión hice una transición bastante decente, pero por detrás venía José Almagro como una locomotora llevándose tras de sí a todo aquel que intentaba seguirle, y en el kilómetro 1,5 ya tenía encima un grupo que intentaba seguirle. Poco a poco se fue formando un numeroso grupo, el tramo de ciclismo se trataba de dar tres vueltas a un circuito con tres giros (dos rotondas y uno de 180º en bajada, ¡ideal para mí!). Primera lección aprendida de mi segunda experiencia en el duatlón: hay que reconocer el circuito antes de competir siempre. En la primera vuelta con mi inexperiencia en la bici, iba como pollo sin cabeza, fue el momento clave de la prueba y por ello me quedé cortado perdiendo el grupo que se jugaba la clasificación para el Nacional. Además me quedé cortado con Lolo Penas, que llevaba todavía menos ritmo que yo en la bici. Menos mal que al comienzo de la segunda vuelta nos cogió Joan Ferrer, con mucho más ritmo que nosotros y que hizo que el drama no acabara en tragedia total. En la segunda transición ya sin jugarme nada la volví a liar, pasándome mi box por 20 números y teniendo que volver hacia atrás, perdiendo al grupo con el que iba. La última carrera por mi parte fue bastante agónica ya que sufrí una punzada bastante intensa en la espalda que no me dejaba respirar correctamente. Finalmente un puesto 26º, que pudo ser mejor  aunque también pudo ser peor y que me sigue aportando muchas enseñanzas en esta nueva aventura. En la bicicleta me ha ayudado a conocer mis deficiencias técnicas y en cuanto a aplicación de la fuerza sobre ella, y es en lo que me he centrado en trabajar en las últimas semanas. 

Km 2,5 del primer segmento a pie - Foto de T. Santos

Tramo ciclista - Foto de T. Santos

Último segmento de carrera - Foto de T. Santos
Este fin de semana viene el Campeonato de España de Contrareloj por equipos (el sábado) y por relevos (el domingo) en Boiro (La Coruña), una competición muy bonita que se presenta apasionante. Voy con mis compañeros del Club Deportivo Trileon a seguir aprendiendo lecciones y a darlo todo.

domingo, 15 de enero de 2017

De la Ruta al Duathlón


Otro mes sin pasarme por estas líneas, pero me resisto a dejar morir este cuaderno de bitácora. Por lo que voy con un resumencillo de la acaecido este último mes en mi humilde vida deportiva. Hasta final de año mi idea era acercarme a mi nivel de carrera a pie que he tenido en los últimos años. Me valdrían como termómetro la San Silvestre de León y la Vallecana. Sin embargo la semana antes de la carrera leonesa, me metí en un pequeño 'berenjenal' corriendo el Cross de Villabalter, aunque lo utilicé como un entrenamiento de  transiciones, metiendo bici antes de la competición, me dejó 'secuelas' por la dureza de su trazado. Lo que me hizo ver peligrar el llegar en buenas condiciones a la San Silvestre leonesa. Pero al final pude competir al 100%. Fui 3º tras Jorge Blanco y Alejo Ares, corriendo 30 segundos más lento que en la última edición y constatándome que estoy bastante lento y me cuestan mucho los ritmos cercanos a 3.00 min/km y ni mentamos ritmos superiores. Con esto, sobre el papel me encajaba mejor una prueba como la San Silvestre Vallecana, pero una semana en la que estuve rodeado de gripes y costipados, me hizo acabar cayendo en un catarro que me lastró desde la salida de la prueba madrileña y me dejé llevar hasta meta mediada la prueba, firmando mi peor crono de los últimos años, 32:20.
San Silvestre de León
Aunque sabía que estaba mucho mejor, necesitaba un refuerzo positivo y aunque el plan era no competir más en ruta en esta temporada, me animé a correr una prueba mítica en San Sebastián, el Cross Internacional de la Gimnástica de Ulía. Sabía que el perfil no sería tan favorable como en Madrid y el volumen de atletas en mis ritmos tampoco acompañaría, pero competir a nivel del mar era un punto favorable. Se trata de una prueba que comenzó siendo un cross y que se trata de la prueba con mayor antigüedad en España. Mucho nivel en las primeras posiciones pero por detrás un poquito de vacío en marcas más discretas, sobre todo en los 31 minutos. Por lo que planteé una carrera de más a menos para no quedarme solo desde la salida, y aunque pasé el km 5 en 15.28 ya transitaba en solitario. Finalmente 31:39 y 13º puesto en meta, otra marca en los 31 minutos en un circuito de 10 km homologado. Lo que me deja tranquilo y satisfecho para afrontar al 100% la preparación específica para el duathlón en la que ya llevo sumido una semana. La idea es debutar en la especialidad en febrero, y antes haremos una pequeña parada en el autonómico de cross corto con el Club Atletismo Fisiorama - Drasanvi.

Llegada a meta

Mis 31's en 10km en ruta en circuitos homologados:

1. 31.05 San Silvestre Vallecana 2014 (31/12/2014)
2. 31.13 San Silvestre Vallecana 2011 (31/12/2011)
3. 31.15 10 km de Laredo 2016 (19/03/2016)
4. 31.18 San Silvestre Vallecana 2015 (31/12/2015)
5. 31.23 10 km Trofeo José Cano 2015 (22/11/2015)
6. 31.25 10 Km de Laredo 2013 (16/03/2013)
7. 31.26 San Silvestre Vallecana 2007 (31/12/2007)
8. 31.35 10 Km Trofeo José Cano 2010 (14/11/2010)
9. 31.37 San Silvestre Vallecana 2013 (31/12/2013)
10. 31.39 Cross Gimnástica de Ulía 2017 (08/01/2017)
11. 31.40 San Silvestre Vallecana 2012 (31/12/2012)
12. 31.41 10 Km Trofeo José Cano 2011 (27/11/2011)
13. 31.48 San Silvestre Vallecana 2006 (31/12/2006)
14. 31.53 10 Km Trevías 2012 (15/01/2012)
15. 31.54 10 km de Laredo 2011 (12/03/2011)


Solo un sub 31 en el 2010 adorna mi particular ranking



domingo, 11 de diciembre de 2016

Cuesta arriba

Desde mi retorno a la competición esperaba darle un poquito más de continuidad al blog, y por pruebas en las que he participado no será, ya que he competido bastante y variado. Pero no he sido capaz e dar de comer a este cuaderno de bitácora. Tras la Nocturna de Toledo he participado en 5 carreras en el último mes y 15 días. Todas ellas con una característica en común, las duras cuestas, una característica a la que nunca me he adaptado bien por mi forma de correr, pero que en esta ocasión y haciendo un balance de todas las pruebas en las que he participado lo valoro muy positivamente.
Llegando a la Plaza del Obradoiro

Las dos primeras pruebas en las que tomé parte pueden ser las dos carreras populares con mayor tradición de Galicia, y que siguen siendo capaces de sacar adelante sus pruebas con un precio muy económico, premios en metálico y trazados atractivos. El último domingo de octubre lo hice en la Carrera Pedreste de Santiago, una prueba con una primera parte favorable, y un final agónico que finalizada ante la Catedral, en la que vi como mi estado de forma iba mejorando. Fui 18º corriendo a un ritmo de 3.19 min/km en 12 km de prueba. Tras ello me centré exclusivamente en entrenar para seguir subiendo escalones hasta el 20 de Noviembre cuando en Orense participé en la Carrera de San Martiño, una prueba de 10 kilómetros sobre un trazado 'rompepiernas'. No me fui nada contento de esta competición en la que tan solo firmé un pobre tiempo de 33.18 y fui 15º, con muy malas sensaciones y falto de 'chispa'. Seguramente pueda achacarlo al llegar cansado al día de la carrera.

Primeros kilómetros en la San Martiño
Últimos metros en Orense, sufriendo en un mal día
Durante estos meses la idea era prepara una buena media maratón pero tras la San Martiño lo descarté por completo por varias razones y por falta de pruebas que me atrajeran para lograr una buena marca. Y me centré en seguir mejorando el estado de forma de cara a las San Silvestres y planteármelo como un medio para los duatlones que comenzarán a partir de Enero-Febrero. Las circunstancias desde entonces (semana del Black Friday a tope de trabajo) me han llevado a competir los dos últimos fines de semana. El último de noviembre en la Subida a Dragonte, una prueba agónica con salida en Villafranca del Bierzo y en la que después de tres kilómetros llanos se sube el puerto de Dragonte, que consta de 5 kilómetros (con un 10% de desnivel medio y con rampas de hasta el 16%). Me lo tomé como un entrenamiento de intensidad y lo salvé con bastante buena nota (aunque subas a 5 min/km), siendo 3º en meta tras el 'dueño' del Dragón, Jorge Pérez y Alberto González.

Antes de entrar en el 'infierno' de las cuestas hacia Dragonte
Y la semana pasada volví a cruzar la meta de una prueba en primera posición, lo hacía por partida doble y lo hacía un año y medio desde la última vez que se diera este hecho (10km Universidad de León 2015). No es lo que más valoro ni mucho menos de una competición, pero cuando lo logras, sean cuales sean las condiciones, reconforta bastante. El sábado lo lograba en la Nocturna Ecomuseo de Samuño con llegada en Langreo (6 kilómetros muy rápidos) y el domingo  hacia lo mismo en la Ruta de Santa Bárbara, una prueba con solera, dura y que este año iba desde Mieres a Langreo y que sube y baja el puerto de San Emiliano. Las sensaciones ambos días fueron muy buenas, me aportan un extra en mi prepación y por fin he confirmado que he subido varios escalones en el estado de forma.
Primeros 'compases' en la Ruta de Santa Bárbara
Última kilómetro en Mieres - las piernas se portaron después del Sábado
Vuelvo a llegar a estas fechas bastante fuerte (como me gusta el invierno y el frío para entrenar) y la idea es volver a intentar rendir a un buen nivel en las San Silvestres y con casi toda seguridad hacer una incursión en el cross el próximo fin de semana. Mi tendón de aquiles, como en los últimos años, me sigue dando guerra un día si y un día no. Pero hasta ahora lo voy lidiando bien. Desde Septiembre he sido capaz de encajar en mi planificación varias sesiones de bicicleta, aunque hasta ahora es un mero complemento. A partir de la entrada del 2017 se convertirá en parte importante de la preparación.